El llamado freelancer

 

 

Ser el jefe de uno mismo puede llegar a sonar muy bien , sin embargo la realidad es que la línea que divide el trabajo autónomo del trabajo dependiente puede ser muy delgada y el supuesto trabajo freelancer puede convertirse en una aparente esclavitud vestida de autonomía.

 

¿Qué es un trabajador autónomo o freelancer?

 

En la legislación suiza no existe una definición del término trabajador autónomo y las definiciones existentes en la literatura especializada se contradicen entre sí. En principio, se puede suponer que trabajadores autónomos son aquellos que realizan un trabajo para una empresa, pero estando menos involucrados en la compañía que los trabajadores permanentes.

Los empleados autónomos se emplean según sea necesario, por ejemplo, para la realización de un proyecto, el cual deberá ser realizado relativamente independiente de su socio contractual. Por ejemplo: un panadero realiza un pedido de 10 kilos de pan cada viernes para los almuerzos de una empresa o un gráfico realiza el logotipo y el diseño de una web para una start up.

Los autónomos pueden convertirse en empleados permanentes en el momento en que son integrados esencialmente en la organización operativa del cliente bajo su tutela. Por ejemplo: el panadero debe ahora hornear el pan desde la cantina de la empresa, cada viernes, bajo la tutela del jefe de cocina y siguiendo la receta de la compañía.

Según el Tribunal Supremo Federal, formas contractuales mixtas son básicamente permitidas, como aquellas que incorporan elementos del contrato de trabajo para proteger al trabajador ya sea como vacaciones pagadas o periodos de preaviso Ahora, aun cuando estas formas sean permitidas y la categoría autónoma se halle expresamente escrita en el contrato de trabajo, el que un trabajador sea autónomo o empleado permanente lo definirá sólo la Ley de AHV dependiendo de las circunstancias y condiciones específicas del empleo.

En el mercado laboral abundan los autónomos falsos, es decir empleados denominados como autónomos en el contrato de trabajo, pero con una dependencia y subordinación de la empresa tan grande que son considerados como empleados permanentes. Los motivos son económicos, en otras palabras, el presupuesto de un autónomo se halla libre de gastos sociales y es muy “flexible” a la hora de realizar “ajustes” de personal, puesto que muchas veces no se halla establecido ningún acuerdo de preaviso.

 

 

Sin embargo, si el empleado autónomo decidiera llevar su caso a la corte de trabajo por , por ejemplo un despido injustificado, es muy probable que al final la compañía deba pagar por las inconsistencias en las condiciones labores del empleado autónomo falso.

 

Si un tribunal llegara a la conclusión de que la relación contractual ha tenido todas las características de un contrato de trabajo permanente tales como horas de trabajo fijas, proceso laboral sujeto a instrucciones específicas, lugar de trabajo en las instalaciones, etc. , El empleador se verá obligado a aportar la diferencia no pagada al empleado durante la relación contractual, con incluso un porcentaje de interés .


Otros falsos autónomos son independientes en su forma de trabajar y en la gestión del tiempo, trabajan desde casa o en su propia oficina pero para uno o pocos clientes con gran regularidad dependiendo económicamente de ellos. Éstos empleados son así mismo generalmente clasificados por el AHV como empleados dependientes o permanentes por lo cual sus condiciones laborales suelen tener otros elementos que se basan en la normativa del contrato de trabajo.

 

Muchos trabajadores se encuentran involuntariamente en esta situación desfavorable e insegura y la aceptan, ya sea porque no pueden encontrar un trabajo permanente o sólo como una salida o transición del desempleo.

Los empleados en edad madura son los más afectados puesto que tras un despido les resulta muy difícil hallar un empleo permanente y deben muchas veces trabajar de forma irregular y en peores condiciones como autónomos falsos.

 

Un caso muy común es el de los camioneros, a menudo son contratados como subcontratistas con asignaciones exclusivas. Aún cuando se les considera autónomos y son responsables de la correcta ejecución de las órdenes, sólo se les permite conducir para "su" empresa incluso si ni siquiera cuentan con la garantía de que se requiera regularmente su fuerza laboral.

 

¿Soy un empleado autónomo falso?

 

Puesto que los afectados generalmente no se atreven hacer reclamos, estas relaciones contractuales pueden llegar a durar años. Si eres un empleado autónomo y haces exactamente el mismo trabajo que tus compañeros permanentes, trabajas en las instalaciones de tu cliente y tienes un jefe que te diga qué hacer y como, entonces parece razonable suponer que de hecho eres un empleado permanente.

Las reclamaciones derivadas de un contrato de trabajo por ejemplo vacaciones o pago de salario en caso de enfermedad se pueden reclamar ante los tribunales por un periodo de cinco años.

Si tu empleador te despide porque  insistes en tus derechos como empleado, el despido sería injustificado.

Busca siempre asesoramiento legal antes de realizar cualquier reclamo puesto que las posibilidades de éxito no siempre son claras.

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