Potencia tu potencial​​

INSPIRACIÓN

(y deja de lado tus debilidades)

Imagina que en una entrevista dijera el futbolista Lionel Messi que se encuentra entrenando Sumo porque su rendimiento jugando el futbol es suficientemente bueno y en Sumo es pésimo, ¿No pensaríamos que es una decisión absurda? ¿Por qué no sigue entrenando futbol que es su gran talento? Lo mismo podríamos decir de nosotros.

Si le das una ojeada a tus resoluciones de 2021, ¿has elegido potenciar lo que sabes hacer o mejorar algún punto débil? Con toda probabilidad habrás elegido un punto débil.

Un estudio realizado en el año 2016 reveló que tendemos a enfocarnos en lo que “nos falta” en lugar de fortalecer lo que ya tenemos, aun cuando otros estudios han demostrado que cuando nos enfocamos en desarrollar nuestros potenciales, crecemos más rápido que cuando intentamos mejorar nuestras debilidades.

Además, las personas que usan su potencial son más felices, menos estresadas y más seguras.

Cuando alguien te dice "céntrate en tus puntos fuertes", no significa que una vez que algo se te dé bien tienes que sentarte a ver los árboles crecer (aunque de vez en cuando, tampoco está mal) sino que en lugar de creer que tus dones son innatos, enfócate en desarrollar tus talentos incluso aún más.

Las personas con una mentalidad de crecimiento tienden a desarrollarse más pronto que las que prefieren creer en talentos innatos (e inamovibles) porque ponen más energía en el aprendizaje. En otras palabras, las personas que creen que pueden mejorar ponen más esfuerzo en hacerlo, lo que, a su vez, les ayuda a desarrollarse y crecer.

 

Cómo encontrar tus puntos fuertes

El primer paso para desarrollar tus puntos fuertes es identificarlos, y esa puede ser una tarea complicada. Las debilidades son más obvias: si no te gusta hablar en público, es claro que realizar presentaciones no es exactamente tu punto fuerte. Pero si te gusta escribir reportes, te sale tan fácil que lo descartas porque crees erróneamente que es algo que todo el mundo hace bien.

Además, las debilidades a menudo están asociadas a vívidos recuerdos de algún episodio traumático del pasado, mientras que el ejercicio de tus talentos tiende a sentirse como algo “natural”, algo que sale sin esfuerzo.

Si no estás seguro de cuáles son tus puntos fuertes, aquí hay algunas formas de identificarlos.

Presta atención: A veces ignoramos las señales de nuestros puntos fuertes porque estamos muy enfocados en mejorar nuestros puntos débiles. En ocasiones un elogio inesperado (e incluso una crítica) por algo en lo que no pusiste mucho esfuerzo podría ser una señal. Por ejemplo, si alguien te dice que “hablas hasta por los codos”, esa crítica te está revelando que eres locuaz, una cualidad muy importante para ventas o atención al cliente.

Piensa en cómo te sientes: Descubre qué te llena de energía. Tus puntos fuertes te hacen sentir de la misma manera, fuerte; las debilidades te hacen sentir débil. Entonces si algo que haces te hace sentir exitoso, será ese el camino al éxito.

Pregunta a los demás: Para uno mismo puede ser difícil ver los propios puntos fuertes, mientras que para las personas en tu vida lo mismo puede resultar más que evidente. Pídele a tus amigos, familiares, jefe, compañeros de trabajo o un mentor que te digan cuáles son tus talentos y las cosas que creen que tú haces mejor, ¡podría sorprenderte la imagen que otras personas tienen de ti!

Crea una lista de tus logros: piensa en todos los logros de los que estás orgulloso. Podría ser algo desde haber obtenido un ascenso hasta haber aprendido a cambiar una llanta en tu automóvil. Piensa en los logros que te energizaron y trata de reducir tu lista a solo tres. Esto te ayudara a concentrarte en las cosas que mejor haces y a fomentar el crecimiento en los puntos que mas te representan positivamente.

Cómo desarrollar tus puntos fuertes

Una vez que hayas identificado tus puntos fuertes, el siguiente paso es crear un plan sobre cómo desarrollarlos.

Si los mismos se tratan de talentos en los que no te habías concentrado antes, sino que los has descubierto a través de los ejercicios anteriores, el primer paso puede ser tan simple como comenzar a aprender más sobre este talento anteriormente injustamente ignorado. Puedes comenzar con algo simple como tomar una clase o leer tutoriales en línea sobre el mismo y este será tu punto de partida.

Es más difícil descubrir cómo hacer crecer tus puntos fuertes cuando los ha estado utilizando activamente durante un tiempo. Quizás sientas que ya eres competente y que no hay más espacio para crecer. Pero siempre hay espacio para crecer.

Por ejemplo, puedes ser realmente bueno en algo sin ser un experto en cada aspecto. Si tu punto fuerte son las matemáticas, pero no tienes tanta práctica con los cálculos mentales, podrías ponerte la meta de practicar mas ese tipo de cálculos, busca tips en el internet, haz dos o tres cálculos diarios y ya en un tiempo iras mejorando tu calidad de experto en el área al máximo.

Si realmente eres un experto en lo que haces, otra opción es desarrollar habilidades relacionadas.

Por ejemplo, si eres un excelente bloguero, podrías centrar tu atención en aprender campos relacionados como SEO, videografía o diseño gráfico. Si eres un desarrollador talentoso, podrías aprender gestión de proyectos para desarrollar tus habilidades de liderazgo. Aprende algo que te hará mejor en tu fuerza principal, incluso si esa habilidad secundaria nunca se convierta en tu área central de enfoque.

Una vez descubiertas, es también importante que uses tus puntos fuertes, después de todo, cuanto más las uses en el trabajo, más personas te reconocerán por tu talento, e incluso pueden comenzar a acudir a ti en cualquier momento en que se necesite a alguien con tus habilidades únicas.

Cuando reconozcas tus puntos fuertes ya tus debilidades serán secundarias pues, como Messi y el fútbol, estarás jugando al juego que mejor puedes.

Fuente: Work on Your Strengths, Not Your Weaknesses